Al menos 17 personas murieron, otras 50 resultaron heridas y unas 20 siguen desaparecidas como consecuencia de las fuertes lluvias que cayeron en el suroeste de California, y que provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones. Los expertos meteorólogos dijeron que la enorme cantidad de monte quemado en diciembre hacía que las previsibles lluvias del invierno boreal fueran muy peligrosas. Las lluvias llegaron el lunes y causaron un tragedia. (AP)
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